Desarrollemos esto teniendo en cuenta las siguientes figuras:
TOMADOR | ASEGURADO | CONDUCTOR
Si no quieres encontrarte con problemas a la hora de un siniestro, el propietario del vehículo, es decir, la persona que aparece en el permiso de circulación, debe aparecer siempre como asegurado.
TOMADOR | ASEGURADO / PROPIETARIO | CONDUCTOR 
Partiendo de esta base, se pueden dar dos circunstancias:
ASEGURADO = PROPIETARIO ( de entre 18 y 25 años)
En este primer supuesto, es decir, si tienes entre 18 y 25, no vas a poder asegurar el vehículo a nombre de otra persona, es decir, no vas a poder poner de tomador a otra persona para ahorrar en el seguro. ¿Por qué? Porque las compañías se las conocen todas y entienden que quien va a hacer uso del vehículo es el propietario del mismo, independientemente de que al intentar hacer la póliza declaremos como tomador y conductor a otra persona. En este caso, el presupuesto te lo harían en función a las características de tu perfil. No todas las compañías aseguran perfiles de jóvenes y las que lo aseguran lo hacen caro, a menos que recurramos a compañías telefónicas de segunda categoría.
ASEGURADO = PROPIETARIO ( mayor de 25-26 años y 2 años de carnet mínimo)
En este caso, sí podemos poner como tomador de la póliza a otra persona para ahorrar en nuestra póliza de seguros. Además, en la mayoría de las compañías, no sería preciso indicar que el conductor del vehículo es su propietario, podríamos poner perfectamente como conductor al mismo tomador sin afectarle a éste en nada. Es más, cualquier persona autorizada por el tomador del seguro, podría conducir el vehículo siempre que fuese mayor de 25-26 años y tuviera 2 años de carnet como mínimo.
Hasta aquí la norma. Lo correcto, lo que se debe hacer para evitar futuros problemas y lamentaciones.
Pero como ocurre muchas veces, existe la picaresca de algunos que, conociendo estas circunstancias, usan la figura del tomador para todo, lo ponen o se ponen como tomador, como propietario y como conductor, siendo el propietario y/o conductor del vehículo quizás otra persona. De este modo, consiguen garantizarse la póliza a un precio barato, pero el inconveniente viene luego, cuando tenemos un siniestro. Si el siniestro es de daños materiales y la compañía tiene que indemnizarnos, nos pueden aplicar una regla de equidad. En caso de que la compañía deba indemnizar a un tercero por daños materiales o por lesiones, podría repetir luego contra el asegurado.
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