Ante un accidente o un siniestro ya sabemos que si tenemos una buen seguro de coche, el asunto quedará resuelto en más o menos tiempo. Estamos acostumbrados a este tipo de cobertura.

Pero si tenemos una simple avería, entonces nos encontramos en la situación de tener que remolcar nuestro coche -generalmente cubierto por nuestro seguro- hasta el taller, conseguir el presupuesto, quedarnos sin movilidad el tiempo que dure la reparación y pagar la factura que generalmente suele resultar costosa.

Pues bien, esta clásica y sufrida escena puede aliviarse al contratar un seguro de avería mecánica, que suele incluir los desperfectos con origen eléctrico, electrónico, de motor, cambio y de circuito del combustible; y que puede completarse con la asistencia en viaje -grúa y hotel- y hasta con vehículo de sustitución. También te ayuda con las revisiones de la ITV, llevándote el coche a pasar la revisión.

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